El cine y su música

Film-musicEn este tema vamos a ver toda la música que está relacionada con el cine, esa música que está compuesta exclusivamente para estar al servicio de la imagen, un tipo de música que no existió hasta el principios del siglo XX, ya que fue en esta época cuando empezó a ponerse de moda ese nuevo fenómeno que iba a revolucionar la industria del ocio: el cine.
Para empezar, vamos a llamar banda sonora a todo el sonido que escuchamos cuando vemos una película, y estos sonidos pueden ser de tres maneras:
– Los diálogos de los personajes cuando hablan.
– Los efectos especiales de la película (esas explosiones, el tráfico que suena etc.).
– La música.

Pues bien, esa música que escuchamos en las películas es lo que llamamos música de ambientación. Esta música de ambientación se nos puede presentar de dos maneras distintas en pantalla:
a) Se llamará música diegética cuando esa música está ilustrando una imagen en la que aparece una fuente sonora (por ejemplo, un tocadiscos, una orquesta de baile…) y así, tanto los personajes de la película como nosotros como espectadores estamos viendo de dónde procede el sonido o la música.
b) Música no diegética o incidental será aquella en la que no aparece en pantalla ninguna fuente de sonido y por tanto el compositor tiene libertad para elegir la música y los instrumentos que quiera. Somos sólo nosotros en este caso, los únicos que escuchamos la música como espectadores, los personajes, no.  Esta música no pertenece pues al guión, sino a la ficción del cine. Aquí es donde está el mérito del compositor para conseguir con esa música “externa” a lo que está pasando en la historia identificarnos y “meternos” de lleno en la película.

La banda sonora es uno de los elementos más importantes de una película y muchas veces es la responsable de éxito o del fracaso de la misma.

La música aporta sentimiento y sensibilidad a la imagen. Por ejemplo, la famosa escena de la escalera de la película Rocky (1976) no sería tan recordada si no la asociáramos a la música de Bill Conti:

Pero ¿qué pasaría si no tuviera música?

Además de ser responsable de que recordemos para siempre una escena o secuencia, la música también debe ser bien elegida para aportar el sentimiento o sensación que busca provocar el director de la película en los espectadores.

En esta secuencia de Piratas del Caribe fijáos cómo se producen sensaciones distintas según la música que acompañe la escena: la primera es la original, una música triunfante y de victoria, pero luego se reproduce la misma escena con música inquietante o de intriga, música cómica, música triste… para volver al final con la música original, la triunfante y victoriosa, que es la que realmente debe acompañar la escena. Ahí está la calidad del compositor de música cinematográfica (en este caso Hans Zimmer)

Para comprobar por nosotros mismos cómo cambia una escena según la música que pongamos, vamos a hacer un ejercicio parecido al que se hace en este vídeo: Se trata de grabar una secuencia con una música que le vaya bien y cambiarla en varias ocasiones para ver el efecto provocado.

En el cine, la música puede cumplir funciones muy diversas:

  • Función expresiva. La música produce efectos emocionales sobre los oyentes. Debido a su poder para despertar emociones, la música puede cambiar totalmente el contenido emocional de una misma escena: una escena romántica puede verse convertida en una escena de intriga o cómica según la música de fondo que se utilice.

La función expresiva permite además la identificación del espectador. Por identificación se entiende la habilidad de la música para transmitir lo que siente un personaje, haciéndoselo sentir al espectador, y causando de ese modo la identificación con él. Se elimina de esta manera la distancia emocional entre el espectador y la pantalla.

Por ejemplo, en la escena final de la película Ghost: cuando muere el “malo” de la película, el espectro del protagonista consigue el privilegio de despedirse de su antigua prometida haciéndose visible: mientras la música (una famosa canción de la década de 1950 titulada Unchained melody), suena como música incidental, el espectador se identifica con la pareja protagonista, sintiendo por medio de la música lo mismo que e llos sienten y acortando la distancia entre el espectador y la pantalla.

  • Función narrativa. Desde el punto de vista narrativo, la música de cine puede recrear épocas y lugares, situando al público en el ambiente de la película.
    También puede caracterizar personajes y situaciones con temas conductores llamados leitmotiv. El leit-motiv (creado por el compositor R. Wagner que ya lo usó en sus óperas en el s. XIX) consiste en asignar un tema musical a un personaje, grupo de personajes, paisaje, situación etc., de tal manera que, en ncada ocasión que el leit-motiv se escuche, aunque lo que represente no salga en ese momento en la pantalla, el espectador entenderá su significado y se acordará de ese personaje, situación etc.  Esta técnica aparece en la película “Casablanca” (1942) de Michael Curtiz cuando el personaje de Ingrid Bergman (Ilsa) dice al pianista  «Tócala una vez» («Play it once») y «Tócala, Sam» («Play it, Sam»), refiriéndose a una canción que solía interpretar en París, donde ella conoció al protagonista (Humphrey Bogart) y al propio Sam.

    Por poner un ejemplo más reciente, en la película «La La Land» también encontramos el leit-motiv de los protagonistas, Mia y Seb. Es esa melancólica melodía que de vez en cuando invade la pantalla para recordarnos que no siempre es fácil alcanzar nuestros sueños de manera completa…

  • Función estructural. La música estructura rítmicamente la narración encadenando o separando escenas. La música también sirve para suavizar las elipsis tan habituales en el discurso cinematográfico, ayudando así a dar más unidad a la narración. Además, aporta ritmo, o lo modifica. La música puede unificar diferentes imágenes fijas y proporcionar continuidad e impulso. Esta función puede ser fácilmente comprendida viendo una escena sin su banda sonora: invariablemente parecerá ser más larga que con música. No es sorprendente, por tanto, que la música haya sido frecuentemente usada por los directores para aportar ritmo a escenas que son dramáticamente débiles.

Una vez que hemos visto las funciones que tiene la música en una película y algunas de las técnicas usadas por los músicos de bandas sonoras, vamos a hacer un pequeño recorrido por algunos músicos de la Historia del Cine, desde sus comienzos con el cine mudo, hasta el presente.

– El cine fue inventado por los hermanos Lumière en 1895, y como era cine mudo en un principio, desde ese año hasta 1927, fecha en la que apareció la primera película sonora que fue “El Cantor de Jazz”, la música que llevaba el cine mudo consistía en tener a un pianista que acompañaba la proyección interpretando canciones de moda o del repertorio clásico.

A partir de la entrada del cine sonoro, vamos a distinguir tres generaciones de compositores de música cinematográfica:

1. Primera Generación (1930-1950). Aquí vamos a incluir a compositores de música clásica, que viendo la novedad que suponía el invento del cine, decidieron probar a hacer una música que estuviera relacionada con la imagen. Pero los que de verdad consiguieron hacer una música que se identificara totalmente con lo que se estaba viendo en la pantalla fueron músicos como Max Steiner, autor de la música de la película «King Kong» (1933), «Lo que el viento se llevó» (1939), “Casablanca” (1942), donde usó la técnica del leit-motiv que ya hemos comentado antes, y Bernard Hermann, autor de referencia de Alfred Hitchcock para la banda sonora de sus películas (imposible recordar la escena de la ducha de“Psicosis” sin los afilados violines de fondo).

2. Segunda generación (1950-1970). Esta época fue la del gran desarrollo de la música para el cine. Por un lado, al mejorarse las salas de cine y mejorar el sonido de las películas, también cambió la música que sonaba en las películas: ahora se quería hacer música moderna, que estuviese influenciada por la música que se escuchaba en la calle: el jazz o el rock. Vamos a destacar aquí a músicos como Arthur Freed, autor de la película musical “Cantando bajo la lluvia”, Henry Mancini, en los años 60, autor de la música de “La Pantera Rosa” o de “Desayuno con diamantes” con la inolvidable “Moon River”. Ennio Morricone en los años 70, autor de la música de películas del oeste como “El bueno, el feo y el malo” o “La muerte tenía un precio”.

3. Tercera generación: músicos de hoy. A partir de los años 70 del siglo XX, los músicos se han abierto a todas las posibilidades de la música de hoy día, así que podemos escuchas bandas sonoras donde salga música clásica, jazz, pop rock, música electrónica hecha con sintetizadores…, en resumen, música que responda a las necesidades de la película. Pero si hay que destacar a un músico, todavía vivo, que represente el saber hacer buena música conectada con la imagen, ése es John Williams, autor de las bandas sonoras más conocidas de la Historia del cine, como la saga de “La Guerra de las Galaxias”, “Tiburón”, «E.T.», “Superman”, “Indiana Jones”, “Harry Potter”, “Parque Jurásico”, “Lincoln”… y un largo etcétera. También despuntó Jerry Goldsmith con títulos como «El planeta de los simios» o «Alien». Hoy en día, Howard Shore es uno de los compositores más influyentes de la última generación, creador de las bandas sonoras de «El silencio de los corderos» y de la trilogía de «El señor de los anillos». También destacan Hans Zimmer con «Piratas del Caribe» y «El rey león», y Michael Nyman, compositor de «El Piano», que emplea a menudo el new age, el jazz y la música pop, y combina las grabaciones orquestales con el uso de sintetizadores.

Faltan muchos, muchísimos autores como John Barry, autor de la banda sonora de “Memorias de África”. Esa escena de Robert Redford y Meryl Streep sobrevolando la sabana sin la música que suena se convertiría en algo completamente diferente. A James Horner, recientemente desaparecido, le debemos bandas sonoras famosísimas  como la de “Titanic”…

Además artistas y bandas de música popular urbana internacionalmente conocidos como Madonna, Annie Lennox, Cèline Dion o Eminem, han compuesto o interpretado canciones para diferentes películas.

Veremos y escucharemos un montón de bandas sonoras en clase. También hemos tocado algunas (recordad «Los chicos del coro», «Moon River», «Harry Potter»…) . «La Familia Bèlier» (2014) es una deliciosa película sobre lo que podría ser un drama y es finalmente humor, simpatía, emoción. La protagonista, Louane Emera, ganó la edición francesa del programa «La voz».

Aquí os dejo una web que está dedicada a las bandas sonoras y sus compositores. También hay información interesante sobre la música en las películas, biografías, filmografías, premios, etc.

     www.mundobso.com

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